Una ruta breve para recorrer el desierto de Túnez solamente tres días, y se habrá visitado algunas de las ciudades más importantes del país norteafricano. El punto de partida será Cartago, la que fuera antigua capital del Imperio Cartaginés y después capital de la provincia romana. Ciudades como Kairouan y Tozeur o el oasis de Chebika serán lugares difíciles de olvidar en este viaje.
1 º día: Kairouan
Dentro de la religión islámica Kairouan tiene una gran trascendencia, y es que está considerada la cuarta ciudad santa del Islam después de Jerusalén, Medina y La Meca, y también se la considera la primera ciudad musulmana del Magreb y la ciudad musulmana más sagrada de África.
Fundada en el año 670, Kairouan puede presumir de tener la construcción más preciada del norte de África, la Gran Mezquita, construida en el año 671. Su alminar de tres pisos y 35 metros de altura domina de manera majestuosa la ciudad.
Otra mezquita, la de Sidi Sahbi, llamada también la del Barbero es una visita recomendada en Kairouan antes de partir al siguiente destino, Tozeur.
2 º día: Tozeur
Su casco antiguo como lugar para recorrer, con sus viviendas de adobe y sus paseos abovedados conforman una de las postales más típicas de esta ciudad de Túnez. Aunque es su palmeral con más de 325.000 palmeras el lugar más visitado de Tozeur.
Desde Tozeur se pueden realizar algunas excursiones hacia lugares ciertamente difíciles de imaginar y soñar si antes no se han visto en la realidad. Lugares como los oasis del desierto, Chebika, Tamerza y Mides.
A cada uno de estos oasis les acompañan decorados que los hacen únicos, y es que el de Chebika está regado por un manantial; Tamerza está acompañado por jardines, cascadas y gargantas de montaña; y Mides tiene un cañón de más de 30 metros de profundidad.
Otra excursión es la que nos lleva a través del desierto a Oung Jemel y Aariguette. La singularidad de la belleza de estos parajes con los “choot”, lagos salados, y las dunas, no ha pasado desapercibido para el séptimo arte, y es que sirvieron de escenarios para películas como “La Guerra de las Galaxias” y “El Paciente Inglés”. Después de estar en estos platós naturales de cine, el siguiente destino espera, Douz.
3 º día Douz
Atravesando el lago salado más grande de Túnez con 5.000 kilómetros cuadrados, el “Choot el Djerid” se llegará a Douz. Si hay un rasgo inherente que acompaña a esta ciudad y que ha configurado el modo de vida de sus habitantes es el desierto, por algo se le llama la “Puerta del Desierto”. Realizar un paseo en dromedario es una oportunidad que no hay que dejar escapar.
Pensando ya en la vuelta hacia la ciudad de Cartago, de camino dejaremos ciudades como Matmata. Sus casas trogloditas, viviendas que se excavan bajo tierra y con sus estancias distribuidas de manera circular alrededor de un patio también fueron escenario de “La Guerra de las Galaxias” y de “Indiana Jones en busca del Arca Perdida”.
Imagen: photobucket
De escenarios de cine, a escenarios de teatro, y es que eso es lo que nos encontraremos en El Djem. Su Anfiteatro del año 238 d.C. es el más importante de todo el norte de África, con una capacidad para 30.000 espectadores. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
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En este vídeo se puede contemplar el Anfiteatro de El Djem, uno de los muchos Patrimonios de la Humanidad que Túnez posee:





